jueves, 15 de mayo de 2014

Reverso del Arcoiris (8)

A pesar de todo
los compromisos no llegan a ser eternos
duran con la existencia
con la cual han sido creados

Los pactos son fórmulas
de sangre que rigen el pulso sensitivo
como un río tormentoso
desembocando en la costa
sufrida de tu atardecer

A pesar de todo
uno aprende a gritar
que el aliento ensordecido
quema el asterisco temporal
en las constelaciones
visiblemente transparentes
 
A pesar de todo
sigo esta vida
en el deseo fúnebre de tu abrigo

Reverso del Arcoiris (7)

Hoy se ha hecho
demasiado pronto como para no verte
como para deleitar el silencio
con esta mudez fúnebre que me invento

Demasiado pronto
para suspirar recuerdos
recién hechos
en el espacio obsolescente
de nuestras distancias

Demasiado y tan pronto
para alzar la vos
y parir derrotas
que c
       a
       e
       n
en lo más absurdo de mis pensamientos

Hoy es demasiado pronto
para esta melodía del ocaso

lunes, 12 de mayo de 2014

Reverso del Arcoiris (5)

Me he vuelto a la oscuridad
oculto tras el manto sombrío
de tus ojos apagados

Escondiéndome de tu brillo inaccesible
como una quimera
optimistamente mal fabricada

Esta noche soy un fantasma
cubierto de tus manos
de franela destejidas
al ocaso de la verde niebla
como árboles de sombra
desnudas de hojarascas grises

Envuelto y callado de lágrimas
 
sin tu esplendor multicolor
nadie se atreve
a buscarme
el luto desaparecido

Reverso del Arcoiris (4)

Inhalo hierba aturdido
como hechizo asfixiante
en gotas de esencia báquica
ralas y continuas

Labios sedientos de carne
como almohadones descoloridos

Espuma que brota el sorbo amargo
planta durmiente
asco tajante repleto de olvido

Golpe labial que calmas
lo aturdido de mi embriaguez no concebida
sangre que bebo como llanto
obligado de ausencia imprevisto

Reverso del Arcoiris (3)

Denme un cincel
para tallar sobre las nubes
su nombre de exóticos aromas
Sírvanse de aire
las agujas que estancan
su belleza forajida

Denme su pluma
para atraer sus pájaros
hasta la prisión galopante
atestada de sueños

Denme su música
para escuchar sonidos
endulzados de ambientes derretidos

Denme su nombre
para inventar mis anhelos
para callar su silencio
para ocultar mis sentidos
para calmar mis deseos

Reverso del Arcoiris (2)

La sequía de nubes
no han marchitado mi jardín
cada miembro sin trasplante
se ha bordado una imagen tuya

Los chubascos escasos
que han caído en seco por aquí
logran brotar suspiros
que purifican los recuerdos
intactamente guardados
en la selva de mis archivos

De vez en cuando pareciera llover
y es cuando las aves danzan
palabras percibidas desde tu cielo

Tus ojos de agua
nos dejan con la boca árida

y es donde deseamos que llueva
y es cuando deseamos que nos caiga
un aguaje de caricias
una tormenta con choques eléctricos
para que nos golpee un rayo
y nos deje solos sin luz

para cultivar de nuevo el abismo

Reverso del Arcoiris (1)

Lágrimas de carbón
a punto del estallido

Resequedad abundante
rendida ante un sol pálido
muerta en el secreto
del corazón deprimido

Estómago trémulo
se quema de tanto vacío

Mariposas inconformes
raptoras de paz violentas
Ardiendo en fiebre
que irrita propagada
el torrente sanguíneo

Sudor hediondo
se evapora en silencio
sin posibilidad de suspiros

Frío intenso como el rocío
triste
enmudecida
como explosión de furia

Al final
volvés todo tan impersonal

como una erupción
de llanto y sangre

lunes, 5 de mayo de 2014

Los estados de existencia en Caicedo

"Vengo de una raza notable por la fuerza de la imaginación y el ardor de las pasiones. Los hombres me han llamado loco. Lo cierto es que aquellos que sueñan de día conocen muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche. Diremos pues que estoy loco. Concedo por lo menos que hay dos estados distintos en mi existencia mental: el estado de razón lúcida que no puede discutirse y que pertenece a la memoria de los sucesos de la primera época de mi vida, y un estado de sombra y duda que pertenece al presente y a los recuerdos que forman la segunda era de mi existencia. Lo que pasa es que soy muy feliz en la duda y en la sombra".

Andrés Caicedo
Angelitos empantanados
(o historias para jovencitos)