miércoles, 3 de diciembre de 2014

POEMAS DESDE CENTROAMÉRICA: Astryd Carol







Debió ser...
Debió ser el llanto de aquel niño desnudo en brazos de la mujer que mendiga una moneda para saciar sus panzas
Debió ser la vocecilla chillona de los chiquillos ofreciendo sus productos para llevar dinero a la casa
Debió ser el grito de insulto de aquel hombre hacia la puta que no acepta su oferta
Debió ser el murmullo de la gente que va aturdida con paso afanoso
Debieron ser los gritos de los que anuncian los diversos destinos
- debió ser el bramido de motores, la convulsión del tráfico, el claxon de los carros que solo quieren avanzar
Debió ser el bullicio de esta ciudad convulsionada que no me dejó entender bien lo que tus labios pronunciaban
Debió ser el viento travieso que arrebató las palabras antes que llegasen a mis oídos
Debió ser el tierno sonido que se produce cuando acaricias mi pálido rostro
Debió ser el papaloteo de los versos en mi cabeza cuando nuestras miradas se encuentran
Debió ser la mala racha que mi cuerpo me jugó y por eso no entendí lo que tus labios pronunciaban
De repente volví a ti....
Tenías el rostro iluminado
Un nuevo brillo en tu mirar
Una pequeña sonrisa de felicidad
Me besaste tan -tiernamente-
Y....
Debió ser que no entendiera lo que pronunciabas
Pero comprendí que me amas.

Dos simples palabras
Dos simples palabras eran antes
Antes de conocerte, de besarte
Dos simples palabras...
Mi corazón las dicta
Mis labios se rehúsan a escupirlas
Mientras tú esperas escucharlas
Pero no, mis labios temen decirlas
O tal vez simplemente no quieren que las escuches
Porque una vez pronunciadas...
Se escapan las mariposas que papalotean
Cuando te ven venir hasta mí
Los versos que provocas entonces
Se enredan en mi cabello y mueren asfixiados

Mis labios temen decirlas
O tal vez no quieren
Porque una vez pronunciadas
Las miraditas fugaces que vuelven loco
Entonces empiezan a fugarse
-Se pierde la magia de cada momento-

Dos simples palabras
Pero que una vez pronunciadas
Dejaremos de soñar y nos volveremos idiotas
El amor se pinta un letrero -frágil-
Porque ya todo empieza a perder sentido y valor
Y todo empieza a tener matices y defectos
Tus besos Van perdiendo sabor
Mis manos se pierden en el vacío
Tu silueta se desvanece ante mis ojos
Dos simples palabras eran antes
De conocerte, antes de besarte
Mi corazón las dicta pero
Mis labios se rehúsan a escupirlas
Prefieren plasmarlas en tu boca
O tal vez en todo tu cuerpo
Con cada beso mío
Besar hasta tu sombra
Hasta que entiendas
Entiendas
Que...

Astrid Carolina Arévalo, nace un 10 de febrero de 1994 en Ahuachapán, El Salvador. Miembro de Taller Literario "Mario Bencastro" parte de sus poemas se encuentran recopilados en la antología "Versos y un Café", ha participado en el festival de poesía "Palabra en el mundo 2014"; integrante de la orquesta juvenil de Ahuachapán e instructora de violín.

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