"No te fatigues nunca más de lo necesario/ aunque tengas que fundar una cultura sobre el cansancio de tus huesos." -Antonin Artaud-
miércoles, 25 de mayo de 2011
lunes, 16 de mayo de 2011
El Turismo
"El futuro que esa industria nos ofrece a los salvadoreños no es, en cambio, inocente: si por un lado nos abre la posibilidad de mirar crecer lindos hoteles desde la playa hasta los volcanes, por otro lado les abre vía ancha hacia el extranjero a los frutos del trabajo de nuestros obreros y nuestros campesinos (en forma de ganancia para los inversionistas) y por otro lado aun, posibilita la migajería (únicamente a nivel de empleos) que hará de algunos de nuestros hermanos, hijas, potenciales compañeros, piezas deshumanizadas que jugarán su triste papel de gangster, de croupier, de vendedor de drogas, de bufón o de prostituta."
-Roque Dalton-
"El Aparato Imperialista en Centroamerica" 2011. p. 86. .
miércoles, 27 de abril de 2011
El FUTBOL: LA GUERRA CONTINUA
Ya empezaron los velorios
que le hacemo a Babalu
dame 17 velas pa’ ponerlas en cruz,
un jarrito de aguardiente
y un cabo de tabaco,
mayembe.
Beny More
Con el nombre de Segunda República Española se conoce el periodo político de la historia de España comprendido entre el 14 de abril de 1931 (fecha de la proclamación del sistema republicano como forma de organización del Estado en sustitución de la monarquía) al 1 de abril de 1939 (fecha del final de la Guerra Civil Española que dio paso a la dictadura del General Franco). El numeral «segunda» obedece a la necesidad de distinguirlo del anterior periodo republicano que hubo, conocido como Primera República Española, que se desarrolló entre 1873 y 1874. Durante este periodo se llevaron a cabo diversas reformas, como la agraria y la educativa. La Constitución de 1931 fue la primera constitución democrática de España y el país se modernizó en comparación con el entorno europeo.
Fue también un período convulso, con varias huelgas y un enfrentamiento muy grave durante la revolución de 1934, cuando la derecha más tradicionalista se propuso modificar todos los avances republicanos y se encontró con una fortísima respuesta social duramente reprimida.
En 1936, el golpe de Estado de una parte del ejército con el apoyo de las fuerzas más reaccionarias desembocó en la Guerra Civil Española y el fin de la república y del sistema democrático. La irrupción de la Guerra Civil de 1936 lleva al FC Barcelona (que ha perdido a su presidente Joseph Suñol, asesinado por los soldados franquistas cerca de Guadalajara el agosto del mismo año) a una gira milagrosa por Méjico y Estados Unidos que salva la economía del Club a costa de perder a la mitad de la plantilla, exiliada en tierras mejicanas y francesas. El 16 de marzo del 1938, la caída de una bomba lanzada por la aviación fascista sobre la sede social del FC Barcelona provoca graves destrozos. Pocos meses después, la ocupación de la Ciudad Condal por las tropas franquistas comporta numerosos problemas para un Club que se ha convertido en uno de los grandes símbolos de Catalunya y que, en aquel entonces, tan sólo le quedaban 3.486 socios. Así pues, el marzo de 1940 fue nombrado presidente un hombre de indudable fidelidad al régimen, Enric Piñeiro, marqués de la Mesa de Asta.
El fichaje de Cristiano Ronaldo por el Real Madrid llevo cola. Sir Alex Ferguson, entrenador del Manchester United, ataco al conjunto blanco de nuevo, relacionándolo con la dictadura franquista. "El Madrid, como club del dictador Generalísimo Franco, conseguía lo que le daba la gana", dijo el entrenador escocés en una entrevista concedida al diario inglés The Times en la que quiso aclarar su verdad sobre el caso Ronaldo. El Real Madrid el equipo del dictador y el Barsa, catalán de los que quieren ser independientes, continuan la guerra que ya desborda las fronteras de la península Ibérica.
En El Salvador, patrullas policiales custodiaban la zona del estacionamiento del restaurante Babalú, donde la noche del primer partido de la mini serie resultaron baleadas dos personas luego del partido del clásico español Real Madrid-Barcelona que terminó empatado a uno. Los agentes dijeron que según algunas personas todo comenzó con discusiones entre milicianos de los dos equipos. El hecho ocurrió sobre la 5a Avenida Norte entre la 9a y 11a Calles poniente frente al parque Infantil de San Salvador.
Hector Linares
lunes, 11 de abril de 2011
PRELUDIO DE UNA SUERTE.
La estuve esperando por casi dos horas con una ansiedad que no se me quitaba ni con la lectura de corrido del Satiricón, una manera de reclamar mi imaginación por tantas veces frustrada y reinventada a la luz de su imagen.
Así que al sonar el timbre de la casa, una emoción incontrolable se me saltaba del pecho y un poco más allá. Mabel siempre tenía la costumbre de llegar en el justo momento que comenzaba a resignarme de su ausencia, así que como si nada entró dibujado en su rostro una sonrisa de espontánea inocencia. Dimos el saludo convencional como siempre y entró observando cada detalle de la casa.
Te sirvo algo de tomar – pregunté-.
Algo fuerte – dijo ella- mientras me atravesaba con su mirada refulgente.
Le serví lo único que tenía para beber, además del agua del grifo: un vodka con hielo y serví uno doble para mí. Algo me descontrolaba y creo que era la emoción de verla de nuevo en mi casa. Con el agravante de que estábamos completamente solos.
Que bueno verte. Hace mucho que no hablábamos. Así que mientras bebíamos nuestro trago la conversación nos ponía al corriente de lo sucedido con nosotros en estos tantos años de ausencia.
Me gusta que sigás escribiendo –continuó- mientras rozaba una de sus piernas con un pedazo de hielo. Es bueno que estés haciendo lo que te gusta. Y llevó el trozo de hielo directo a sus labios para remojarlos un poco mientras su mirada provocaba cierta lascivia en mí.
Hace calor. Si. Parece que ahora hasta el diablo ha salido a comprar paletas. Tenés un extraño sentido del humor. O quizá simplemente no lo tengo. Mejor si me mostrás lo que has escrito, me lo prometiste y sabes que he venido por ello. Si, pero sabes que, lo tengo arriba en mi habitación así que tendremos que subir, le sugerí. Esta bien pero al menos servime otro trago y ponle un poco mas de hielo. Que con este calor…
Mientras ella subía al cuarto me dirigí a la cocina, serví dos tragos con suficiente hielo; la cosa se estaba poniendo más calurosa de lo que se sentía en general en el ambiente. Debo admitir que Mabel siempre ha tenido algo que provoca que mi imaginación me lleve a lugares con mucho morbo.
Subí con las dos bebidas balanceando en mis manos, la puerta de mi habitación estaba abierta y cuando me acerqué Mabel estaba con mi diario personal en sus manos. No creo que aun escribas un diario, me dijo mientras se reía y me miraba. Aquí está tu trago dije intentando evadir la conversación, lo tomó y continuó con la lectura, muy atenta a cada una de las palabras que estaban ahí plasmadas.
Se dirigió a la cama y colocó el vaso en la mesa de noche, cruzó sus piernas, con una mano sujetaba al pequeño cuaderno y con la otra comenzó a recogerse el cabello. Tenía una magia en cada movimiento que convertía cada pedazo de mí en un manojo de nervios. Intempestivamente dejó la lectura y me miró como buscando un cómplice de algo. Inconscientemente mordió sus labios y yo me enmudecí como si las palabras pensaran que hacían estorbo.
Cuando las recupere pregunté ¿Qué pasa? Sabes que estaba pensando en este momento, me confesó; espero que esta vez no desaprovechemos la ocasión. Como para qué –dudé- y comencé a descifrar cada uno de sus movimientos, así que como quien está presente en una cacería me dirigí lentamente hacia donde ella, me senté en la cama justo a su lado mientras sutilmente se recostaba sobre el colchón manteniendo esa pequeña sonrisa.
La verdad nunca he sido un tipo avezado en las artes amatorias por lo que me llevó algunos segundos entender de qué se trataba. Sin embargo reaccioné: No desaprovecharemos la oportunidad de nuevo, le susurré al oído para luego buscar sus labios, mientras los latidos se aceleraban preparándose para lo que venía.
Ya con el calor sentía el sudor recorrer la piel, poco a poco la ropa se fue deshaciendo entre nuestros abrazos que subían el tono en cada coordenada. Y ¡vaya que comencé a contemplar tu cuerpo! ahí mi mirada se dirigió a sus pezones que para esa hora se marchaban erguidos hacia mis labios y no sé cómo abordaba su piel totalmente bronceada; los suspiros hacían eco de la habitación y ya mi cabeza era presa de su voraz concupiscencia.
Tengo que confesarte algo, dijo de manera inoportuna. Soy una mujer comprometida pero no podía desaprovechar este momento antes de mi matrimonio, verbalizó como si de una terrible confesión se tratara. Oye Yo precisamente no soy un gigoló pero a estas alturas eso no importa, que tal si terminamos con esto y vamos por una botella para que me lo cuentes.
La tarde se iba desprendiendo de su esencia cotidiana y nuestros cuerpos yacían en aquel viejo colchón que ya extrañaba el humor carnal de dos amantes. Su cabello cubría parte de mi rostro y aquel aroma de adolescentes era evocado por un par que en ese momento se desconocían a sí mismos. Mabel dejó caer una lágrima y el juego comenzó a dibujarse.
Aquella tarde, Mabel y yo comenzamos una historia llena de imaginación y mutua complicidad…
martes, 29 de marzo de 2011
Eran apenas las 8:00...
Eran apenas las 8:00 de la mañana cuando mi teléfono sonó. Era una voz que me parecía familiar diciéndome: Sabes qué maldito, ahora soy feliz. A lo que yo conteste: si, hola, que bien, me alegro, ¿puedo seguir durmiendo?
Sabes qué infeliz, -continuó- mientras vos estabas jugando al rudo destrozándote la cara, me fui a la playa sola, entendiste. SO-LA. Quería repensar las cosas y llegué a la costa, maldita sea y lo primero que hice fue buscar una habitación y felizmente todo estaba lleno ¿sabes porque? Porque un chico salió y me dijo que podía quedarme en su habitación. Le tomó cinco minutos para seducirme y ya para eso estaba enamorada de él…
Y sabes qué –prosiguió- Ni siquiera salimos a la playa, nos la pasamos todo el fin de semana, entendiste, TO-DO el fin de semana encerrados en la habitación, es un animal. Su cuerpo atlético lleno de tatuajes; y sabes qué es lo mejor, que es vocalista de una banda y creo que el si será alguien. No como vos maldito perdedor que sos un fracasado, mira no tenes una carrera terminada, no tenes empleo y ahora tampoco tenes novia. MAL-DI-TO FRA-CA-SA-DO.
Además e un chico atento. Se levantaba para llevarme algo de comer a la cama. Podía cargar con mis cosas. Me daba masajes y hacíamos el amor cada vez que yo se lo pedía. Oye guapa –le dije- y yo que pensaba que el colonialismo había terminado. No sabia que lo que quería eras un esclavo o un sirviente.
Ya ves. Eso es lo que me molesta de vos –gritó- nunca le das importancia a lo que me pasa. Parece que todo te vale verga. Ni siquiera vas a decir que te duele que yo esté ahora con otro. Su voz seguía con una letanía muy bien conocida, entonces reflexione que no tenía porque seguirla escuchando. Arrojé el teléfono al cesto de la basura.
Había una persona menos de quien estar preocupado.
sábado, 26 de marzo de 2011
Tirando rostro
Se me está cayendo la cara, le dije al teléfono. No es que no te quiera verte, es que literalmente se me está cayendo la cara. No, no es por vergüenza aunque decís que ya no la tengo. Es solo que me excedí tomando el sol, por lo que ahora se me esta cayendo la cara. Por eso no puedo ir a verte, es completamente horrible.
Ella colgó abruptamente el teléfono y seguí lavando mi rostro con sábila pensando en curarme lo antes posible. El problema es que entre mas rozaba mis manos por la piel, pequeños pedacitos volaban hasta caer en el piso. Era totalmente preocupante.
Sequé mi rostro y al final decidí salir a tomar una cerveza. Lo bueno de esto es que aun puedo tomar cerveza. Llegue al bar y me senté como siempre en un lugar solitario, en realidad estratégico, es un rincón donde nadie puede llegar a molestarme pero desde donde puedo apreciar todos los movimientos que suceden ahí adentro.
Estaba por mi segunda cerveza y el último de los cigarrillos que me quedaban, cuando de reojo noté como dos mujeres me miraban mientras se decían algo, eran dos mujeres jóvenes de tez blanca y pelos amarillos, definitivamente no eran de este país; a veces se daban pequeños codazos y empujoncitos mientras me miraban. Yo, lance una disimulada sonrisa hacia ellas y ellas respondieron con tímidos ademanes de saludo.
Luego se acercaron a mi mesa: ¡Hola! Dijeron. Hola respondí. Wow, le pasó algo a tu cara, es realmente asquerosa. Expresó una de ellas. Es que ya deje de usar mascaras le dije. Te queremos preguntar si tú eres el amigo de Estela. Supongo que soy uno de ellos. Que bien, podemos acompañarte. Por supuesto. Nosotras somos estudiantes que hemos venido para conocer un poco la historia de tu país y Estela nos dijo que podríamos encontrarte aquí para que nos ayudes. Parece que la cara de objeto antropológico no se me ha quitado pensé para mis adentros.
Estaban las dos estudiantes extranjeras contándome todo su rollo, mientras yo seguía arrancándome pequeños pedacitos de piel, la cosa se estaba poniendo divertida. Parecía que estaba mutando ahí mismo delante de las chicas que mientras escuchaban lo que les decía con simulada atención, pagaban mis tragos. Es como estar pagando un espectáculo de circo supuse. Vean al único hombre que puede cambiar su piel sin cirugías. Ni siquiera Michael Jackson lo consiguió.
La velada estaba por acabarse y a esa hora yo estaba completamente excitado. Debo admitirlo, no podía dejar de pensar en llevarlas a ambas a mi casa. Estaba por proponérselo cuando dos tipos rubios, fornidos y bien bronceados, se acercaron cada uno tomo a cada una de las chicas y se plantaron sendos besos. Nos presentaron y dijeron que tenían que irse.
A esa hora quedaba un poco de cara que quitar.
lunes, 21 de marzo de 2011
Sucede que.
Sucede que para que no todo siga igual, amanezcas conmigo y los estruendos de la guerra terminen. Yo que me precio de ser puntual en las citas mas complicadas, esta noche frente a tus ojos clavados en el horizonte, sugiero que me abraces para apagar juntos el cansancio de ser tan solo dos.
Y mientras me combates a felaciones en un castillo del amor, tendida en un colchón que podría ser tan solo un colchón si no estuvieras a mi lado, construyo un futuro donde esté superada una frontera que nos aparta de la posibilidad de vivir.
Y mas en la noche, ante un susurro de bossa nova y malabares, canto a tu oído que merecemos estar unidos. Y me sonreís como si el acuerdo ya fuese establecido, nosotros que decidimos amarnos mas allá de los nacionalismos.
Pero a un mes de aquella promesa, estalla el odio y tu silencio y recuerdo aquel dia que participé como invitado a tus sensaciones de humana explosión y digo que odio la guerra. Abandonado de este lado reafirmo mi decisión de combatir a tu lado para no sufrir de mas despedidas. Para que no se queden enterradas nuestras promesas, para no huir la vida.
lunes, 28 de febrero de 2011
a la luz descifrada
Frente a unos ojos que me tienden un puente
tus labios inexorables invocan mis dudas
como intermitentes imanes de humeante carne
Un nuevo muro ha sido derribado
y pregunto como será el porvenir
en esta noche que reivindica pasión y desafíos
Escalo tu piel acuerpándote con mi abrazo
meditando en el justo espacio que absorbes con tu grito
mi imaginación por veces pernoctada.
Hablamos del tiempo y de nosotros
de bares de amigas de canciones
mientras sujeto tu cabello y muerdes con voluptuosa lujuria
mi sombra tras los balcones
Abríste una nueva historia
llevándome con vos
atado a la aurora de tu cama
como una ola que sujeta al verso
y le inventa profundas reinvenciones
a esta vida desarmada de palabras.
tus labios inexorables invocan mis dudas
como intermitentes imanes de humeante carne
Un nuevo muro ha sido derribado
y pregunto como será el porvenir
en esta noche que reivindica pasión y desafíos
Escalo tu piel acuerpándote con mi abrazo
meditando en el justo espacio que absorbes con tu grito
mi imaginación por veces pernoctada.
Hablamos del tiempo y de nosotros
de bares de amigas de canciones
mientras sujeto tu cabello y muerdes con voluptuosa lujuria
mi sombra tras los balcones
Abríste una nueva historia
llevándome con vos
atado a la aurora de tu cama
como una ola que sujeta al verso
y le inventa profundas reinvenciones
a esta vida desarmada de palabras.
martes, 22 de febrero de 2011
MI PAÍS ES DONDE ESTÁS TÚ.
Erick Barrera Tomasino.
Llegó a la estación del bus dos horas antes, parecía que estaba tan ansioso que ni se percató de la hora en que estaba registrada la salida en su boleto. Eran las tres de la mañana de un día lleno de interrogantes. ¿Qué me espera? ¿Qué pasara cuando llegue? ¿Será que también me ama? Se cuestionaba.
Las horas fueron avanzando hasta que se sorprendió soñando en la carretera; un escalofrío recorría su espalda y su corazón trémulo advertía no poder controlar sus emociones. Venía de nuevo esa sensación de miedo. Un miedo inexplicable y quizá sin ninguna fundamento. La invitación parecía una invitación formal de la cual no habría que tener más expectativas que las convencionales conversaciones en estas reuniones de trabajo.
Su primera impresión al llegar, era la de haber estado ahí antes, es decir, de haber vivido ahí, o mejor dicho, sentir que era ese su lugar. Una brisa limpia y clara golpeó su rostro -es hora de una cerveza- se dijo, así podría ocultar un poco su timidez y conseguir ser mas simpático.
Llegó un poco retrasado. Y al bajar del auto que lo condujo hasta la casa, advirtió una silueta que se acercaba a pasos lentos. Una voz conocida pronunció su nombre. Su corazón empezó a correr como si quisiera abandonar su cuerpo. Era Ella quien había salido a recibirlo, llevaba una blusa escotada y una falda que dejaba al descubierto sus hermosas piernas, pero lo que llamó mas su atención fue la sonrisa de la chica y su mirada diáfana y penetrante. Se acercó a Ella y un olor inimaginable despertó un poco su pasión hasta entonces negada.
En ese momento quien sabe porqué se acordó de un poema de Benedetti, quizá porque pensaba que sería inteligente no decir algo que sobrara en la conversación esperada, así que santo remedio no hablo mucho o mejor dicho no dijo casi nada. Volvió a las preguntas ocasionales sobre la familia, el país, el trabajo. Ella guardaba un silencio aún más provocante. Se limitaba a responder con monosílabos o audazmente devolvía la pregunta. Esa noche cerró casi sin ninguna novedad.
Al otro día mientras el café invadía la mesa del comedor hablaron de lo bien que sería hacer algo juntos. El no tenía tan claro que podían hacer juntos o, si lo tenía claro, un rictus de vergüenza llenaba su rostro enjuto. Así que ella propuso: y que tal si en la noche vamos a por unas cervezas, hay un lugar muy lindo en el muelle del lago. Este bien –respondió él estúpidamente- como si de una orden se había tratado.
Aguardó todo el día hasta que la noche se llenó de estrellas. Había algo de luna esa noche y de nuevo la brisa refrescaba el ambiente. De nuevo se sintió no como un extraño, si no como alguien que ya antes ha recorrido esas calles. Quizá era Ella quien le hacía sentirse de maravilla en aquella tierra de lagos y revoluciones.
Llegaron al muelle, dieron algunas vueltas para reconocer el lugar y algunos flashes bajaban un poco la tensión del momento. Mientras evaluaban las fotografías sus mejillas se rozaron por error y un suspiro silencioso apareció antes de una leve risa nerviosa. Así para no cargar de prisas las horas, pidieron algo para beber. Realmente era un momento de inquietudes. La noche se fue derivando a un momento de confesiones. Y Él sintió como si ya había soñado todo aquello. Dentro de la atmósfera musical que parecía un soundtrack, un perro de nombre Benito ladraba como queriendo espantar los miedos.
En el espejo del lago se advertía un leve reflejo con sabor a futuro. Es así como lo había soñado. Las manos de ambos se entrelazaron como por inercia y otro breve suspiro anunciaba el porvenir. Ella buscaba sentir el natural dulce de unos labios y sin más protocolo se lo hizo saber. El respondió hábilmente en busca de los enigmáticos labios de la chica. No tan dulce, detuvo ella como para no apurar el reloj. Un haz de confusión invadió por un segundo la cabeza del chico. Entonces ¿cómo? espetó él, como queriendo tener mas claridad del momento. Así. Respondió ella ávidamente sellando con un beso que quedaría guardado en la memoria de aquel lago que sabe de buenas historias.
Luego Él tomó las manos de Ella con su piel que dejaba de estar tan fría a esa hora de la noche. Y en ese justo momento fue donde supo que no importara el lugar donde estuviese, Él era feliz en ese preciso y único momento.
Un cauce de esperanzas recorrió aquella hora mientras las hojas de los árboles testificaban un nuevo nacimiento. La brisa que reaparecía cual sello de lo eterno daba el toque sabido en esa coordenada que sonaba a memoria. Qué piensas que harás cuando vuelvas a tu país, lanzó Ella como queriendo espantar el silencio. Pienso -dijo Él- que mi país es donde estás tú.
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